¿Y ahora qué? La inseguridad después de terminar una formación en datos
Hay una pregunta que escucho una y otra vez cuando termina una formación en datos: ¿y ahora qué?
Como instructora y mentora, la he oído tanto en las clases como en las mentorías. Durante la formación, el foco suele estar en aprender, en llegar a todo, en sobrevivir al ritmo y aprender lo máximo posible.
Pero cuando todo esto termina…De repente, muchas personas sienten que están ante un salto al vacío. Sin red. Sin una guía clara de cuále son los siguientes pasos. Y, sobre todo, sin garantías.
Lo que suele pasar después del curso
En esta etapa empiezan a aparecer situaciones muy distintas, pero con un patrón común.
Me encuentro, por ejemplo, con:
- Personas que no envían ningún CV porque sienten que aún no están preparadas y siguen encadenando cursos sin un objetivo claro.
- Estudiantes que no saben qué poner en su CV porque aún no tienen experiencia en el sector.
- Personas que entran en LinkedIn (o en la plataforma de turno), leen las ofertas y se asustan por todo lo que se pide… y por todo lo que creen que no tienen.
- Estudiantes que le tienen pánico a enfrentarse a una entrevista, especialmente técnica.
Aunque las situaciones parecen distintas, el fondo suele ser el mismo: inseguridad, comparación constante, dificultad para traducir lo aprendido en impacto, pero sobre todo: falta de claridad sobre las fases del proceso y un método para maximizar sus oportunidades de conseguir un trabajo.
Por qué esta etapa se vuelve tan cuesta arriba
Esta segunda parte del camino suele vivirse como algo desordenado, inconstante y frustrante. No por falta de capacidad, sino por varios factores muy concretos.
- Para empezar, muchas personas no son conscientes de la variedad de puestos a los que podrían aplicar. El foco se suele poner en el título del rol, cuando en realidad lo importante son las tareas y las capacidades que se piden, lo que lleva a descartarse demasiado pronto y a limitar innecesariamente las opciones.
- Además, muchas veces no se entienden bien las ofertas. Se asume que no se encaja, cuando en realidad gran parte de lo que se pide ya se ha trabajado durante el curso. El problema es que, al no haber tenido una mentalidad de aplicación desde el principio, cuesta reconocer lo que sí se sabe hacer.
- La mayoría de estudiantes no saben traducir lo que han hecho en el bootcamp, ni en su experiencia previa, a impacto: crear un CV competente o mostrar sus verdaderas habilidades en entrevistas.
En la mayoría de los casos, el problema no es la falta de conocimiento técnico, sino la falta de contexto y estructura para tomar decisiones después del curso.
Poner orden en el después
El objetivo de este artículo es precisamente ese: poner orden en esta etapa, reducir miedos y ayudar a ver el potencial que cada persona tiene, aunque no siempre lo identifique.
Desde mi experiencia, hay algunos puntos que ayudan mucho a desbloquear la situación una vez se acaba el bootcamp:
- Analizar ofertas, no para descartarse, sino para entender qué se pide realmente en el mercado actual.
- A partir de ese análisis, revisar lo que se ha hecho durante el curso y detectar las habilidades más demandadas que sí se han trabajado en el curso, para incorporarlas al CV.
- Valorar si tiene sentido hacer un curso corto y concreto en algo que se repite mucho en el mercado (y en lo que no estamos preparados), en lugar de seguir acumulando formación sin dirección.
- Trabajar el CV con foco en impacto: proyectos, experiencia previa y habilidades transferibles.
📖 Para ayudarte en este último paso, he creado plantilla editable de CV que te ayudará a mostrar tu experiencia y tus proyectos de forma clara, profesional y orientada a resultados.
Terminar un bootcamp es solo la primera parte del camino. A partir de aquí ya no se trata solo de aprender, sino de entender las reglas del juego y maximizar las oportunidades de encontrar un trabajo en datos.
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